La carta (y la radio)

La Patagonia profunda sorprende a Calderón, tanto que le dibuja una sonrisa. La misma que siente en el alma cuando lee relatos como el de Fabián Martínez Siccardi.

Fabián Martínez Siccardi

radio 02

Los pasos de la abuela cruzan desde su dormitorio a la cocina. Me tapo la cara con las frazadas, pero no duro mucho. Me tengo que levantar porque en la estancia sólo estamos la abuela y yo, además de Barrientos que vive en la casa de abajo, y me toca a mí traer la leña chica a la mañana temprano. También darle afrechillo a las gallinas y juntar los huevos, pero eso lo hago después del desayuno. Hace frío. Es verano y hace frío a la mañana porque el verano nunca llega del todo al lago Cardiel, por eso las manzanas nunca terminan de madurar como en el norte donde vivo con mi madre y mis hermanos, y la abuela sólo las usa para hacer dulce; las hierve mucho y las cuela con una arpillera para preparar una jalea casi transparente. Me visto debajo de las sábanas y con un…

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