Música, divino tesoro II

Después de varios viajes a la tierra del abrojal (traducción de Chubut, según Musters), Calderón hizo el recorrido del famoso tren “La Trochita”.

El Viejo Expreso Patagónico es todo lo particular que puede ser con sus escasos 75cm de ancho, pero hay algo musical que Calderón recordará más que el traqueteo de este tren inaugurado en 1935.

Ya el camino de vuelta, a punto de completar la experiencia de tres horas, Calderón  escuchó a Eduardo Paillacán y se emocionó con las canciones de amor en la dulzura del mapuche.

Se bajó del trencito con el cd entre las manos y sólo quería llegar a su casa para escucharlo con el clima indicado.

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