Patagonia en la F100

Una tarde de sábado, tan fresca como es posible y por las vueltas de la vida, Calderón conoció a Rogelio en Esquel. Y tanto le gustó el momento que se quedó con algunas frases entre divertidas y ciertas.

Paso a paso. Rogelio colecciona puntas de flechas (piezas arqueológicas originales, encontradas en los picaderos) y piedras hermosas. Este hombre de unos 60 años recorre la Patagonia en su F100 roja con su caña de pescar (con mosca) y siempre con la mirada en el piso buscando nuevas rarezas.

Qué hace con las puntas de flecha? La exhibe orgulloso en una vitrina en el living de su casa, las muestra, cuenta su historia, y también las regala. Qué hace con las piedras? En el garaje, Rogelio las pule siguiendo el tradicional método del tamboreo. Después de ir y venir en el tambor casero, las piedras salen al mundo tan brillosas y lisitas que dan ganas mirarlas y pasarlas de una mano a la otra.

Además de las piedras y las puntas de flecha, Rogelio habla de su F100 con el cariño de un amigo de la infancia. Y dice: Para los caminos de la Patagonia no hay vehículo más fiel. Y si te pasa algo, encontrás los repuestos de una F100 en una farmacia”.

Calderón sonríe, guarda los regalos que le han hecho y sale de Esquel ancho de alegría.

2 comentarios en “Patagonia en la F100

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s