Una vida sin asados

Calderón ya pasó las tres décadas y, aunque es de Argentina, nunca había comido un asado de ley. Bueno, sí había comido carnes varias cocinadas con brasas, pero…

Nunca había comido un asado campero con todo lo que eso implica: animal carneado para la ocasión,  cocido entero por horas, entre familia y amigos, comido sobre pan blanco y cortado con cuchillo de mango de astas de animal o de madera.

Lo disfrutó? Muchísimo.

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