Consumos citadinos

En 2010, Calderón estuvo en la Villa Lago Rivadavia –puerta de entrada al Parque Nacional Los Alerces- y se dio cuenta que no tenía yerba para el mate. Justo cuando pasaba por la villa, dispuesto a recorrer 1000km hasta su casa, decidió parar y comprar.

Cuando entró a “La negra”, se vio sorprendido por el siguiente diálogo:
– Que yerba quiere? Tengo El Palo, El Campesino…
– Ah, y tiene Taragui?
– Ah, usted quiere yerba de ciudad.

Calderón se fue silvando bajito dandose cuenta que, aunque le gustaba la idea de sentirse campero, no lo era…

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